Personajes

El duro

Nadie se mete con el duro. Es explosivo y no se anda con mamadas. Siempre pega primero y pregunta después. El duro es una máquina de matar, y cuando las cosas se ponen feas, nada como tenerlo en tu bando. Pero hay que andarse con cuidado, porque es un cabrón testarudo, irritable y pronto a la violencia.

El protector

Cuando sabes que alguien cuida tus espaldas, la vida es más sencilla. El protector siempre va a estar ahí para salvarte el cuello. Es un valedor que antepone la seguridad de los demás a la suya. Siempre ve por el más débil. Pero eso sí, cuidadito con andar de abusón en su presencia, porque sabrás lo que es amar a Dios en tierra de indios.

El gandalla

¡Trucha con el gandalla! No le quites los ojos de encima, porque no deja ir ni la menor de las oportunidades. Sólo lleva agua para su molino y aunque a veces jale parejo, si a la hora de la hora algo no le conviene, se va a echar para atrás. No le gustan los enfrentamientos a menos que tenga la ventaja. Recuerda que el que agandalla no batalla.

El seductor

Quién sabe qué tiene el seductor que cuando acuerdas, ya estás haciendo algo para él. Su verborrea te envuelve y su presencia es difícil de ignorar. No le gusta mancharse las manos y siempre que puede evita los enfrentamientos directos, haciendo que otros hagan su trabajo sucio. Su arte es conseguir que los demás hagan lo que él quiere, creyendo que fue idea de ellos.

El nerd

Si tienes duda de algo, pregúntale al nerd. Ese cerebrito es una biblioteca andando. Además, todas sus chingaderas tecnológicas pueden también ser muy útiles. Hackear y manipular electrónicos es su especialidad. Pero no sólo eso, también tiene uno o dos datos interesantes sobre ángeles, demonios o nahuales. ¿Cómo sabe tanto? Sepa la chingada, habrá que preguntarle a un nerd.

El líder

Ser líder no es cosa fácil. Muchos creen que es nomás dar órdenes y rascarse las pelotas. ¡Pero no! El verdadero líder sabe organizar e inspirar a la gente. Arma las estrategias y carga sobre sus hombros la responsabilidad de que las cosas salgan bien. No por nada sabe imponer su voluntad, para que las cosas se hagan como él dice. ¡Aquí nomás sus chicharrones truenan!

El furtivo

Nunca sabes lo que está planeando el furtivo. Es reservado y no le gusta llamar la atención. Frío y calculador, sabe que la paciencia es su mejor arma y siempre espera el momento justo para actuar. Si el furtivo te quiere chingar, para cuando te des cuenta será demasiado tarde. Así que trátalo con pinzas, porque si le haces una, nunca sabrás cuándo se la cobrará.

El maromero

¡Advertencia! Ver a un maromero en acción puede provocar mareos y dolor de cabeza. Es un acróbata veloz y muy escurridizo. Un auténtico chapulín. Su habilidad de manos y su excelente coordinación le hacen preferir la sutileza a la fuerza bruta. Sin embargo, lo que tiene de ágil lo tiene de payaso. Le encanta andarse luciendo y esto, por lo general, acaba metiéndolo en problemas.

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