Ambientación

“Cuando nuestros ancestros españoles arribaron al continente no vinieron solos, con ellos vinieron sus dioses y sus ejércitos de ángeles armados. Para nuestros ancestros indios los ángeles no fueron los actuales vendedores de incienso, fueron los emisarios de la destrucción. Entre la espada de Cortés y la de San Miguel Arcángel no existía ninguna diferencia, y ninguna de las dos cortó de tajo las raíces. Los brujos resistieron. Los nahuales, los brujos más poderosos, se dieron a la tarea de combatir a los ángeles invasores.”

-Edgar Clément. Operación Bolívar

Nahual es un juego de rol ambientado en el universo del historietista mexicano Edgar Clément, inaugurado en su novela gráfica Operación Bolívar.

Los jugadores toman el rol de angeleros, diableros y chamanes, descendientes de los poderosos brujos nahuales. Ellos poseen latentes los dones que les permiten tocar a los dioses y sus emisarios, sin embargo han perdido la memoria, empobreciendo la grandeza de estos dones.

A veces, ellos mismos no saben que tales dones existen, mucho menos la dimensión de estos prodigios. Muchos hacen lo que pueden para sobrevivir, otros buscan respuestas, todos están de acuerdo en algo: un nahual vive para cazar ángeles.

Nahual tiene como tela de fondo un México impregnado de elementos fantásticos y de ciencia ficción, mezclado con toda la vorágine de violencia, desigualdad, corrupción, folclor y fiesta que lo caracterizan.

En todo este mitote, los ángeles sirven más como producto de consumo que cómo intercesores divinos. Sus propiedades mágicas los convierten en animales exóticos codiciados por distintos grupos. Al narco le interesa el polvo de ángel obtenido de la molienda de sus huesos, una droga muy poderosa y adictiva. El clero los necesita como animales en su circo, para asombrar y apendejar a los feligreses. Las transnacionales están empezando a darse cuenta de que pueden ser un gran negocio, y los quieren como objeto de estudio, buscando replicar sintéticamente sus cualidades. La clase política… bueno, a ellos les interesa meter su cuchara en todo lo anterior, siempre y cuando haya dinero de por medio. Con dinero baila en perro.

En medio de todo eso están los Nahuales (o séase los personajes de los jugadores). Ellos son los que pueden atrapar a los ángeles. Son la mano de obra. Y entre más barata mejor. Lo único que les queda es tratar de sobrevivir en ese estire y afloja en dónde todos quieren un pedazo. Así que no te arrugues cuero viejo que te quiero pa’ tambor.

Angelero

angelero-300x409Los angeleros son cazador de ángeles y comerciantes. Su oficio es matar ángeles para venderlos hechos carnitas: de buche, de maciza, de tripitas. ¡Pásele joven, de qué va a llevar! Pero no sólo eso, todas las partes de un ángel son utilizables; como la sangre para el Chingueré, o los huesos para el preciado Polvo de ángel. Si el cliente lo prefiere, también puede venderles el ángel enterito, ¡o incluso vivo! Al cliente lo que pida.

Sin embargo, matar y destazar ángeles no es cosa fácil, para hacerlo se requiere de sangre fría. Muchos no soportan el trabajo y se vuelven locos o se suicidan.

Matar ángeles puede parecer repugnante, y lo es, pero los angeleros nacieron para ello, son seres marcados por el destino.

Diablero

diablero-347x300Los diableros se dedican a atrapar diablos o demonios, que no son más que ángeles caídos. Sin embargo, a diferencia que con los ángeles, la carne de demonio ya no es buena para la ingesta, ¡es de hecho venenosa! Por ello los diableros capturan a los demonios vivos y los esclavizan. Mientras los angeleros son cazadores y comerciantes, los diableros son domadores y esclavistas. A los diablos capturados se les entrena como demonios de pelea para palenques clandestinos, como sicarios o para usarlos en trabajos forzados.

Los diableros deben ser disciplinados y buenos para la talacha, ya que al demonio se le doma con disciplina y trabajo duro. La mente ociosa es el taller del diablo, decía mi abuela. ¡Ni pedo, hay que chingarle!

Chamán

chaman-219x400Los chamanes se encuentran en una búsqueda de poder y conocimiento. ¿Con qué fines? Eso depende de cada quien. Su único interés es convertirse en grandes brujos nagual, para ellos todo lo demás vale madres. No les importan los bienes materiales, ni buscan un lugar en la sociedad, pues saben que todo esto es minúsculo junto a la grandeza infinita del Nahual.

Son dueños de secretos y tradiciones ancestrales que les permiten una comunión cabrona con su nahual. No tienen ataduras ni responsabilidades y se conocen a si mismos mejor que cualquiera. Como han renunciado a la materia les es más fácil romper sus ataduras.

Los chamanes son ante todo ascetas y seres espirituales.

El nahual

Todos tenemos nuestro nahual: es la parte interna y más profunda del inconsciente, la más animal de cada uno de nosotros. Ese nahual es infinito, es la energía que permea el cosmos y lo conecta, es todo aquello que rebasa nuestro entendimiento.

Cuando se despierta el nahual y se le reconoce, se obtienen poderes inimaginables. A ese grado de reconocimiento del nahual se le denomina nahualidad, y representa un estado de la consciencia en el cual se rompen, en menor o mayor medida, las ataduras que nos impone la materia. Para poder transformarse y acceder a los diversos grados de la nahualidad, uno debe conectarse con su nahual, para que éste nos abra las puertas del infinito, permitiéndonos alterar las leyes de la física. Sin embargo, controlar al nahual no es cosa fácil; muchos dicen que es trabajo de toda una vida.


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